viernes, 6 de noviembre de 2015

En modo novela (21) - "Me se ocurre de que" (Reflexiones entre burbujas y por la acera)


 
El spa y los paseos por la ciudad son buenos estímulos para mi imaginación. Algunas de las escenas que terminan formando parte de una novela han surgido entre burbujas o mientras esquivaba bicicletas, carritos asesinos y peatones kamikazes por las aceras. También buena parte de los comentarios que suelto aquí para vuestro deleite o desgracia. Como los que siguen.
 
 
- La bandera del ladrón es la mano con la que roba, y su patria, el bolsillo donde guarda lo que ha mangado. En serio: no os sintáis en el deber de defender a un ladrón porque sea de vuestro pueblo, ni tampoco en la obligación de atacarlo porque sea del pueblo de al lado. Aplíquelo cada cual a quien proceda.
 
- Cambiando de tema. Según leo, un estudio de la Universidad de Oxford afirma que hay que cepillarse los dientes con la luz apagada para dormir mejor. La conclusión no vale para una mierda, pero nos deja una buena noticia: a partir de ahora, nadie tendrá cojones a mirarnos por encima del hombro por haber estudiado en Oxford. Espero con ansias el próximo informe de Harvard o de Cambridge o de Yale, que probablemente nos descubra que cagar en ayunas aumenta el riesgo de quedarse ciego. Si estáis ahorrando para la universidad de vuestros hijos, tomáoslo con calma.
 
- Llamadme simple. Llamadme cenutrio. Llamadme lo que queráis por recurrir a la desgastada artimaña del vaso medio lleno, pero eso no quiere decir que no tenga razón. Dos personas pueden estar mirando una misma cosa y a la vez viendo dos cosas distintas. Eso es así. Imaginaos si en vez de dos personas, hablamos de millones. Ya sé que la encuesta del CIS da como presunto ganador al PP, otra vez. Ya sé que, según la mencionada encuesta, el PP obtendría un 29,1% de los votos. Ya sé que eso, en el contexto de la realidad matemática electoral, significa que el PP es mayoría. Vale. Pero salgamos de ahí, digo yo. Pensemos ahora: si hay un 29% de personas que vota al PP, quiere decir que hay un 71% que NO lo vota. Hace mucho que yo miro el mundo desde esta perspectiva. Es decir, desde la perspectiva del ciudadano peatón  y no desde la del votante. Lo que jode te jode igual, pero en general se vive mejor. De verdad.
 
- Por cierto, y como prolongación del comentario anterior, no olvidéis algo esencial: la razón por la que alguien vota a un partido no suele coincidir con la razón por la que vosotros no lo votáis. Leído de corrido parece una fruslería, pero paraos un rato a pensarlo, y ya veréis.
 
- Otra cosa más o menos relacionada. Varios de mis vecinos barceloneses me comentan en estos días su inquietud por el ascenso de la popularidad de Ciudadanos. Me dicen que “son la derecha” o aun “los fachas”. No digo que no, pero de igual manera me consta que muchos de quienes me cuentan esto son admiradores, simpatizantes o seguidores de su gurú Artur Mas. ¿De verdad puede ser que nadie se dé cuenta de que CDC es también “la derecha”? Por si acaso, cada vez que descorráis el tupido velo del nacionalismo os aconsejo que miréis a un lado y a otro. Igual os lleváis sorpresas.
 
- La novela, por supuesto, para terminar. Estoy gestionando con sumo cuidado todo el asunto de las referencias y guiños nostálgicos. Hay bastantes en la novela, y aunque en realidad no se trata de los 80 (nos situamos, si recordáis, entre el verano de 1979 y el otoño de 1980), el material a mi disposición es tan abundante como tentador. No sólo por la música. Está la propia historia, con la Transición en apogeo y La Movida en ciernes, y están los anuncios y programas de la tele, y la moda y los juguetes, y los nombres ilustres o simplemente famosos, y los coches y la comida, y etcétera multiplicado por cien. No quiero, en suma, que el envoltorio le quite protagonismo al regalo. Sigo trabajando para que el equilibrio entre ambos se traduzca en una memorable sesión de lectura.

 

No hay comentarios: