lunes, 27 de octubre de 2014

Reencuentros

Foto de Apetitu/Flickr Commons
 
Allá por el mes de marzo compartía aquí con el respetable mi experiencia lectora de la novela Apaches, escrita por Miguel Sáez Carral, quien, entre otras muchas cosas de bien (e incluso de mal), coincidió con este peatón en los años de colegio e instituto, principalmente, y un poco menos en los de universidad.
 
Desde 1973 hasta hoy mismo, y pese a una de esas pausas sin contacto que la vida adulta y profesional suele imponer, podríamos recopilar infinidad de lugares comunes, en el mejor y geográfico sentido de la expresión: desde el propio colegio Guadalupe y sus aledaños hasta la isla de Mallorca, aparte de un número considerable de ciudades y pueblos peninsulares, unos por gentileza de nuestro cuerpo docente —Salamanca, Segovia, Cuenca, El Escorial, Chinchón o El Paular— y otros porque tocaba y así lo queríamos —La Cañada o Retamoso de la Jara—, por no hablar de bares, tabernas y garitos —se colapsaría el servidor— y no aburriros contando las horas empleadas —en la calle Altamirano, en el Parque del Oeste, en El Retiro o en el murete que rodeaba toda la manzana compuesta por las calles Infanta Mercedes, Huesca, Hermanos Gárate y Pensamiento—  junto a otros de nuestros contemporáneos en eso que ahora llaman botellón y que antes no tenía nombre (y era mejor así; cuando te ponen la etiqueta te pervierten la identidad).
 
Y aquí estamos, casi cuarenta años después de nuestro primer encuentro, y gracias al maestro Chiaravalloti, juntos de nuevo en esta entrevista que publica “Revista de Letras”, la web literaria de La Vanguardia.
 
Si queréis saber más sobre nuestras novelas y otros desvaríos mentales, ya estáis tardando en leerla.
 
 
 


2 comentarios:

C.Martín dijo...

Oiga, pues me ha encantado la entrevista, felicidades a los tres elementos por la parte que les toca y cuando monten otra tournée de cañas por Tetuán avísenme que esa zona no la tengo trabajada y yo estoy in the mood for integrarme vaya donde vaya (aquí no hay playa).

El último peatón dijo...

Zenkiu verimach. Y, por supuesto, contamos con su ilustre presencia para la próxima gira cervecera. Besos.