viernes, 31 de octubre de 2014

Paseo por la cartelera (18)


 
Relatos salvajes
Director: Damián Szifrón
Reparto: Darío Grandinetti, Leonardo Sbaraglia, Ricardo Darín, Rita Cortese, Óscar Martínez, Érica Rivas
Nota del peatón: ****
 
Szifrón demuestra que no hace falta ponerse estupendo o convertirse en Ken Loach para denunciar la injusticia social. Es más, resulta mucho más efectivo hacerlo, como aquí, a través del humor negro y cáustico. Rodada con estilo y sacando provecho de los medios técnicos, espectacular e incisiva, pasas de la sonrisa cómplice a la carcajada malsana, y de ahí a apartar la vista de la pantalla por si salpica algo. Seis historias con sendos guiones redondos (ya quisieran muchos largometrajes armar sus tramas y sus giros como aquí). Algunas, como la del restaurante, la de banquete de boda o la del ingeniero interpretado por Darín, ponen en imperativo lo que todos hemos imaginado alguna vez en condicional: esos deseos de venganza que rumiamos antes de coger el sueño o tras un mal día en la oficina, eso de suponer que algún día a lo mejor no contamos hasta diez… Y las demás, la del atropello, la del avión y la de los conductores, hurgan en los rincones menos saludables de nuestra imperfecta naturaleza humana, combinando lo maquiavélico con lo prehistórico. El elenco, soberbio. Y muy importante: te sientes identificado, pero también retratado. Ahí lo dejo. Un sobresaliente salvaje.  



La isla mínima
Director: Alberto Rodríguez
Reparto: Javier Gutiérrez, Raúl Arévalo, Nerea Barros, Antonio de la Torre
Nota del peatón: ****
 
Peliculón. Otro thriller de campeonato de Alberto Rodríguez (después de la magnífica y creo que no suficientemente valorada Grupo 7), que esta vez se adentra en territorios más oscuros y retorcidos —pensemos en Seven (David Fincher, 1995) como referencia clave—, y ambientado en los inciertos primeros años del postfranquismo, donde la ambigüedad y la amnesia interesada aún se imponían a los deseos de cambio y libertad. Señalo este aspecto porque, además de la virtud de su atmósfera perfecta, de su poder visual y estético, y de su encomiable equilibrio entre la intriga y el drama, la película destaca a lo grande en el diseño de sus personajes, especialmente la pareja protagonista, el policía íntegro y gélido que interpreta Raúl Arévalo, y el turbio campechano y visceral al que encarna Javier Gutiérrez, que ya puede ir haciendo hueco en sus estanterías (de momento, ya ganó el premio al mejor actor en San Sebastián). La isla mínima vale tanto por lo que muestra como por lo que elude, por lo que uno adivina observando los rostros, los gestos y las palabras de sus personajes. Sobrecogedora, inquietante y veraz. Un sobresaliente con todas las de la ley.
 


Magical Girl
Director: Carlos Vermut
Reparto: Bárbara Lennie, Luis Bermejo, José Sacristán
Nota del peatón: ***
 
Sorprendente rareza, que empieza a lo Rosales, continúa a lo Haneke y se pasea un poco por los dominios de Kubrick, aunque su mejor virtud es terminar resultando ciertamente genuina. Habla de lo sórdido y lo retorcido, pero lo hace con elegancia y dosificando las truculencias para que el miedo y la desazón ahonden más en nuestra mente que en nuestra digestión. Un padre abrumado por la desgracia, una intrigante mujer que tiene tanto de fatal como de víctima y un ex profesor que es además ex convicto, forman el triángulo de esta historia imposible de encajar en un solo género. Vermut demuestra un uso ejemplar de la elipsis y de la sugerencia, y maneja con precisión tanto la puesta en escena como a sus protagonistas, un trío de órdago al Goya: Bermejo, Lennie y Sacristán. La trama es un prodigio de mecánica y precisión, con espacio además para la sorpresa. Es verdad que, para mi gusto, ronda a veces el peligroso territorio de la afectación y la autoconciencia de estar haciendo “arte” (oh, cielos), pero es un porcentaje mínimo en relación al total, que es altamente satisfactorio. Un notable, por tanto, muy alto.



Perdida (Gone girl)
Director: David Fincher
Reparto: Ben Affleck, Rosamund Pike, Kim Dickens, Neil Patrick Harris
Nota del peatón: ****
 
Si existe el thriller perfecto, creo que ya sé quién lo dirigirá: se llama David Fincher, que ya tiene en su haber Seven, Zodiac, Los hombres que no amaban a las mujeres y La habitación del pánico (no nombro La red social y El curioso caso de Benjamin Button por salirse del género, pero ojo al dato). No obstante, puede que la película de Fincher más emparentada con Perdida sea The game, y no por su argumento, sino por su condición de juego, en el sentido lúdico y también en el perverso de la expresión. Si algo hay que pedirle al cine de intriga es tensión y sorpresa, y de ambas va bien surtida esta película, que añade como principal novedad (de ahí mi suposición de que su director parece seguir experimentando con las fórmulas del género, camino de dar con la magistral) un punto de escepticismo y de sutil humor negro que actúa como vacuna contra el maniqueísmo y redunda en la complejidad de unos personajes que resultan inclasificables e imprevisibles, aunque quien los interprete pueda ser un actor tan poco versátil como Ben Affleck. No se debe explicar mucho de la historia para no arruinar sus giros. Lo que sí diré es que Perdida ofrece como propina una crítica certera y nada solemne al negocio del escándalo y las miserias televisadas en aras de la fama y el dinero, algo que (ejem) quien haya leído La vida privada de Dios comprenderá todavía mejor. Una gozada. Sobresaliente con reverencia.



Torrente 5. Operación Eurovegas
Director: Santiago Segura
Reparto: Santiago Segura, Julián López, Jesús Janeiro, Alec Baldwin, Carlos Areces, Florentino Fernández, Anna Simón, Angy Fernández, Fernando Esteso
Nota del peatón: ***
 
Torrente, el personaje, es zafio, retrógrado y mezquino. Torrente, la película (la que sea, del 1 al 5), ya es otra historia. Este argumento, que hace que los huesos de Perogrullo se revuelvan en su fosa, es sin embargo crucial para entender lo que Santiago Segura ofrece desde hace 15 años, si bien todavía hay quienes confunden la apología con la sátira, y encima van de listos. La primera escena de Torrente 5. Operación Eurovegas, con una concentración de gente pidiendo su ingreso en prisión para tener cama y comida, dice ya mucho sobre la verdadera naturaleza de la película (si esa escena os la encontráis en una viñeta de la revista El Jueves, tenéis un orgasmo sarcástico, pero a Segura, como sale mucho por la tele, no le queréis reír las gracias; así de injustos sois). Por supuesto que no es cine para todos los gustos. Aunque eso no quita para valorar que alguien nos invite a reírnos de nosotros mismos (sí, de nosotros, todos incluidos, no sólo de los políticos a los que no votamos o de los malos de catálogo) y del desastre que hemos montado a costa de chanchullos, corrupciones y otras miserias. Esta quinta entrega, que homenajea (a la manera de su autor, claro; no tirando de la levita, sino subiéndose a la chepa) a películas como La cuadrilla de los once o la trilogía Ocean’s, es la más divertida, junto a la primera, y tiene hallazgos de traca, como el personaje de Ricardito/Carlos Areces, la hábil manera de introducir al difunto Toni Leblanc (en una secuencia que echa mano también de un recurso que remite, a la vez, al Woody Allen de Annie Hall y al de Stardust memories, y no digo más), o el gag sobre la final del Mundial (ojo a los cameos). Un notable cachondo, que no de cachondeo.



El niño
Director: Daniel Monzón
Reparto: Luis Tosar, Jesús Castro, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, Sergi López, Moussa Maaskri
Nota del peatón: ***
 
A finales del verano parecía que El niño iba a ser la película española más relevante del año, como lo fue en su día Celda 211, el anterior trabajo de su director, Daniel Monzón. Y no es que no posea méritos para ello, que sí (su única desgracia es haber coincidido en temporada con Magical girl y La isla mínima). Se ha hecho mucho hincapié en su sentido del espectáculo, en esas escenas de acción con helicópteros persiguiendo lanchas que remiten a las vigorosas producciones de Hollywood (más cerca de Paul Greengrass que de Michael Mann, en mi opinión), lo cual ya no es sorpresa alguna en el cine de Monzón, uno de los autores más valientes en este sentido (en el de mandar al garete los prejuicios carpetovetónicos). Tampoco es extraño, a estas alturas —y por suerte—, que las historias del cine negro hablen español (o incluso ‘andalú arrastrao’) con total naturalidad. Ésta va de narcotráfico en Gibraltar, y tan sólo le sobra la parte romántica del asunto, esa subtrama casi insustancial que sirve, sobre todo, para mostrar a la galería los palmitos de Jesús Castro y Moussa Maaskri (que no lo hacen mal, ojo), pero que parece una imposición ejecutiva más que una decisión creativa (ay, Mediaset). Por otra parte, cuenta con la garantía de Luis Tosar y Eduard Fernández, palabras mayores, además de Jesús Carroza, Bárbara Lennie y Sergi López, personajes con matices y que a veces pisan fuera del arquetipo, otro acierto a sumar en la nómina de Monzón. Notable.

 

3 comentarios:

colifata por el mundo dijo...

Es una maravilla ver cine y luego leer tus comentarios.

Palimp dijo...

Menuda selección, incluso a mí que no me gusta el cine me dan ganas de verlas todas. Soy fan de Torrente, desde la primera película. Sus películas tienen muchas virtudes; algunos fallos también.

Me gustó la primera de Carlos Vermut, extraña para el cine que se hace habitualmente, así que la segunda caerá seguro.

El resto, si tú las pones bien, es garantía.

El último peatón dijo...

Colifata: El placer es mío, ya lo sabes ;)

Palimp: Si te gustó "Diamond flash", creo que te gustará también "Magical girl". Y estoy casi seguro de que lo pasarás bien si ves "Relatos salvajes".
Sobre el resto, es cuestión de gustos, pero todas dan lo que prometen, que ya es mucho.