miércoles, 7 de agosto de 2013

Agosto a la sombra - Adam and the ants

 
Estáis todos por ahí, lo sé; no os apetece hacer ni el más mínimo esfuerzo físico o mental porque os tomáis el verano como un tiempo relajado, y hacéis bien. Así que nada de hondas parrafadas ni intrincadas disquisiciones. En esta acera, donde por suerte da la sombra, vamos a dedicar el mes de agosto a realizar una selección (subjetiva y caprichosa, como no podía ser de otra manera) de momentos musicales que le hagan la competencia a los pesados de siempre, que vale ya de tanto Georgie Dann y tanto King África.

Empezamos fuerte. Atentos, cuarentones que a día de hoy habéis aprendido (como éste que suscribe) a disimular que una vez también fuisteis un poco frikis, aunque por entonces no fuerais conscientes y, muy al contrario, vivierais convencidos de que vuestra opción estético-musical era lo más de lo mejor, un proyecto indudable de clásico que perduraría en la memoria y soportaría el paso del tiempo sin apenas resentirse.

Desempolvando viejas cintas de casete me he reencontrado con esa caterva de estrafalarios ruidosos que se hicieron llamar Adam and the ants. La banda, liderada por esa mezcla de galán rococó e indio sioux apodado Adam Ant (fielmente secundado por su lugarteniente y guitarrista Marco Pirroni, un tipo que en su día dijo “No me gustan los Beatles”, y casi arma un cataclismo), se inició en el meollo del movimiento punk en los últimos 70 para transformarse luego en una amalgama seudo étnica al rebufo de las tendencias new wave y new romantic de los primeros 80. Baste comprobar la evolución (¿involución?) reflejada en las pintas de su cantante, que pasó de alardear el mestizaje pirata/piel roja (carátula del disco Kings of the wild frontier, 1980) a vestirse como si hubiera decidido presentarse a un casting para ser miembro de Locomia (portada del disco Prince charming, 1981).

                 


¿La verdad? Vuelvo a escuchar sus canciones y —lo confieso— la mayoría me siguen gustando. A día de hoy suenan innegablemente retro, kitsch, hortera, viejuno, lo que queráis, pero somos pasado, como dijo el poeta (¿o fue el enterrador?).

Os regalo tres temas para asombro de los neófitos y deleite de los nostálgicos.

Picasso visit the planet of the apes. Titular una canción “Picasso visita el planeta de los simios” es más que una declaración de principios. Si existe la lista de los temas más raritos, marcianos y frikis de la historia del rock, no dudéis que éste figurará en dicho ranking. ¿Por qué me gusta? Pregunten a mi psicoanalista, cuando lo tenga.

 
 

Beat my guest. En los 80, las caras B de los singles eran tan cotizadas como lo son hoy el último Smartphone o cachivache tecnológico de turno. Esta canción estaba en el reverso del single más conocido del grupo, Stand and deliver, y es quizá una de las mejores muestras de la condición híbrida de sus intérpretes,  de esa transición del punk al pop-rock convencional. El estribillo es delirante; suena como si un tirolés —harto de ir por ahí con peto, pantaloncillos cortos y un gorrito con pluma— decidiera un día pasarse al lado oscuro y jugar a ser Sid Vicious.

 


Red scab. Algo parecido al ejemplo anterior. En 1982, Adam and the ants desapareció como banda, y su cantante inició carrera como solista (la originalidad al poder). Su canción de presentación fue el rockabilly Goody two shoes, que parecía apuntar hacia nuevos horizontes melódicos, pero por si acaso los fans de antaño se mosqueaban demasiado, Adam Ant rescató para la cara B un tema punkarro a la antigua usanza (ojo, que la canción empieza como cansina pero se va volviendo cañera a medida que avanza y explota en la parte final). Quien tuvo retuvo.
 
 

4 comentarios:

Alberto NL dijo...

Vaya, pues si que ha sido una grata sorpresa. Mi hermano tiene todos los singles de este grupo. y "Beat my Guest" la puse cientos de veces...

El último peatón dijo...

Y así es como mejor suena, en el disco, con el ruido de friturilla del vinilo...

Terrence dijo...

Great!

Anónimo dijo...

Que friki era :) como me gustaban!!
Hoy no están tan mal, es de 2012
http://youtu.be/sGOsAuYMkco