jueves, 3 de enero de 2013

Tecnología marginal


Este fin de año he recibido muchas menos felicitaciones por SMS que en ocasiones anteriores. Se me ocurren dos razones, ambas bastante factibles.

La primera, que servidor haya sido en el 2012 más borde o más desconsiderado de lo habitual, cosa que no descarto. Así pues, valgan mis disculpas retroactivas.

El segundo motivo, igualmente probable (y compatible con el primero), tal vez se deba a que mi teléfono móvil es literalmente eso, un teléfono. O sea, que no tengo blackberry, ni tableta, ni dispositivo portátil alguno de esos cuyo nombre de pila suele comenzar por la letra i minúscula. Conclusión: no dispongo de ese sistema de mensajería conocido como wasap, del cual lo único que he experimentado (y sufrido) hasta la fecha es esa especie de silbido de andamio dulcificado que avisa de la recepción de mensajes, pues todo ser viviente a mi alrededor (ya sea en un bar, en la oficina, en la calle o en el AVE) parece enganchado a esta nueva droga cibernética y no hay manera de escapar a su presencia, por mucho que uno sea aún un cavernícola en la materia.

La tarjetas de Navidad sucumbieron con la llegada del e-mail, y éste empezó a perder presencia ante la emergencia del SMS. Ahora, por lo que se ve, el wasap predomina sobre cualquier forma de comunicación anterior, y ya veremos lo que nos espera más adelante.

No me olvido de las redes Twitter y Facebook, claro, que sin duda habrán constituido la opción preferente de muchos ciudadanos para manifestar sus buenos deseos.

Por el momento, estoy bien como estoy. A lo mejor cuando toque despedir el 2013 estoy más computarizado que la NASA, pero por ahora no tengo prisa. Y ya que este blog es el canal de telecomunicación más constante que este peatón posee, lo elijo para daros la bienvenida al nuevo año.



P. D. A eso de las 5 de la mañana del día 1 de enero, un grupo de nostálgicos amigos nos arrancamos a tararear con beoda algarabía el setentero y agropecuario hit Hay que lavalo (cuyo solo de trompetilla habría firmado el mismísimo Louis Armstrong), justo después de habernos desgañitado al son de otras joyas del cafrepop como Saca el Güisqui, Cheli o La chorba del Jacinto. Y ahora os diréis: no me extraña que este tío no tenga wasap; lo raro es que tenga teléfono.











5 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi me ha pasado lo mismo y he llegado a la conclusión que tal vez por desidia, estamos dejando las relaciones humanas en "manos" (mejor dicho, en las carteras) de las compañías de telefonía con su circo de tarifas. Primero fue aquello de “¡Hola, soy Edu! ¡Feliz Navidad!” y con móviles recién estrenados hacíamos felicitaciones de voz breves, después los SMS, ahora los Wasaps y después…

Una vez me creí aquello de que “si lo bueno es breve dos veces bueno”…ahora no estoy tan segura. Cuando algo, aunque sea breve, se convierte en la norma y deja de ser excepcional empiezo a dudar de sus “bondades”.
No estoy en contra de las tecnologías al contrario, me gusta utilizarlas, pero si estoy en contra del dominio que les otorgamos sobre nuestras vidas.
¡Seguimos siendo como niñ@s con nuestros juguetitos nuevos!

¡¡¡Feliz 2013!!!

Raquel Hdez dijo...

¿Cómo? Pero si son los primos del tío de la bara y ¡en Audio Digital Dolby Surround! ¡jajaja! Supongo que también caería alguna "Ramona Pechugona" en el repertorio, buenísima entrada de año. ¡Muy feliz 2013!

Anónimo dijo...

Feliz año nuevo peatón! echo de menos las postales navideñas cuando abríamos el buzón,jajaja, en fin, es lo que hay. No paran de sacar cositas para tenernos bien entretenidos.
Saludos
T.M.

Anónimo dijo...

Stas mucho + borde que ants x eso - sms q otrs años ;D (cn carño)
FELIZ 2013!! Sonríe + que eres ideal!! Besos

El último peatón dijo...

¡Feliz 2013 a todos!