jueves, 18 de octubre de 2012

El indie book


Como no tengo e-book ni dispositivo similar no estoy al tanto de lo que se edita exclusivamente vía web. Sin embargo, gracias a la buena gente que circula por ahí, como Frida o Joan Carles, he tenido la oportunidad de leer la novela de este último, Ni modo, esta vida nos tocó vivir.

Por increíble que parezca, todavía hay quien cree que los autores son individuos obsesionados con el éxito y cuya única aspiración es hacerse millonarios a costa del ciudadano de a pie. La culpa de esta mala fama la tiene sin duda el sector más siniestro y codicioso de la SGAE, que no deja de ser una minoría. Para muestra, esta novela de Joan Carles Guisado, que por menos de lo que os cobran por una bolsa en el supermercado podéis descargaros aquí:

http://www.amazon.es/modo-esta-vida-vivir-ebook/dp/B00866887C/

El libro electrónico facilitará sin duda la incorporación de prestaciones y utilidades en el panorama editorial que hasta ahora sólo se concebían en el cine, la música o la televisión. Hablo, por ejemplo, de los contenidos extras (entrevistas con el autor, escenas eliminadas, banda sonora, etc.), tan comunes en los DVD cinematográficos o los CD musicales. Supongo que este cambio tecnológico provocará igualmente que se consolide el concepto de “producción independiente” o “indie”, habitual en el séptimo arte y que (con sus inevitables excepciones) define a aquellas obras creadas al margen de la gran industria, las modas y las corrientes mayoritarias.
Las principales ventajas de esta modalidad acostumbran a estar en aspectos como la espontaneidad, la frescura y la sinceridad. Los inconvenientes, por su parte, suelen apuntar a cuestiones de tipo técnico y formal.

Es decir, el acabado y el rigor narrativo tienden a la baja, y es un riesgo porque esta libertad de publicación puede dar entrada a textos infumables, pero asimismo, y para compensar, se da la oportunidad de descubrir obras hechas con las tripas, espontáneas y libres de toda pretensión. Del mismo modo que justificamos el disfrute de determinadas películas por su sinceridad y naturalidad (aunque evidencien su falta de experiencia o dominio técnico), y por el hecho de que son "de bajo presupuesto", podemos aplicar el argumento a algunos libros, cuyo amateurismo no impide atisbar lo que hay detrás, tan interesante o curioso como lo que nos llega con un acabado más pulido.

Ni modo, esta vida nos tocó vivir, es un buen ejemplo de novela indie, aunque valdría también la expresión "falso documental" para describirla en términos genéricos, y sin perder la analogía cinematográfica, ya puestos.

La historia se construye por medio de una serie de episodios encadenados a través de los cuales vamos conociendo a los sucesivos personajes que se repiten, familiares y amigos de la narradora y protagonista, conocida como La Flaca.

En mi opinión, el punto fuerte de la novela está en el retrato de personajes, del cual uno intuye que el autor sabe muy bien de lo que habla. Niños que observan un vaso de leche como si fuera un artículo en el escaparate de una joyería, jóvenes que trafican y chanchullean para pagar el médico a su madre, canallas aficionados a la ropa de marca, gente que habla con el lenguaje de la calle (el libro incluye un breve glosario de argot al final, aunque creo que se queda algo corto)… Casi todos los personajes poseen algo destacable, hasta los más episódicos (el Colorao, la Fabi, el Trompas...), y eso es lo que provoca esa apariencia de falso documental o cine improvisado.

Como alternativa doméstica a las novelas de Don Winslow y las películas de Iñárritu, Ni modo, esta vida nos tocó vivir, nos muestra de inicio la marginalidad en un tono cercano y desde un enfoque cotidiano, sin golpes de efecto ni recursos clásicos del género negro. Pero poco a poco vamos entrando en el ambiente del narcotráfico a través del descubrimiento de la propia narradora, alternando episodios más livianos y pintorescos con otros de marcado carácter melodramático.

La novela es dinámica y ágil. Se lee rápido y la abundancia de diálogo ayuda. Quizá la fidelidad al lenguaje autóctono pueda requerir un esfuerzo extra a lectores poco acostumbrados, y, como ya he mencionado, puede que el glosario de argot se quede insuficiente, pero incluso así la historia puede seguirse bien gracias a la fluidez del estilo.

No está de más darle una oportunidad de vez en cuando a un autor que no haya sido invitado a la cena del premio Planeta…

1 comentario:

Joan Carles Guisado dijo...

Muchas gracias por la reseña. Os dejo mi blog personal: http://joancarlesguisado.wordpress.com/