martes, 11 de octubre de 2011

Víctimas de la actualidad


No es que quiera dármelas de profeta ni nada parecido, pero ya dije allá por el mes de febrero que el follón monumental que se montó con el asunto Wikileaks (sí, sí, aquél que iba a desmoronar los cimientos del orden mundial y todo eso) pasaría de largo y terminaría soterrado bajo la aplastante sucesión de nuevas noticias e interminables escándalos.
Wikileaks es sólo un ejemplo más, un porcentaje mínimo del total de sucesos y acontecimientos que nos quitaban el sueño meses o aun días atrás y parecían destinados a alterar nuestro futuro, a cambiar nuestras vidas o a eso que algunos amantes de la hipérbole gratuita llaman “marcar una época”.
Hoy he oído en la radio que hace justo cinco meses del terremoto de Lorca, y que muchos de los habitantes damnificados continúan a la espera de sus respectivos arreglos e indemnizaciones; que pasada la avalancha de iniciativas solidarias en los días inmediatamente posteriores a la catástrofe nadie se acuerda ya ni de Lorca ni de Murcia ni de los terremotos en general.
Vienen elecciones y tal vez los voraces asesores de los candidatos estimen oportuno redirigir el foco hacia aquella parte del mapa, que los gestos humanitarios se multiplican por papeletas, o eso parece.
En fin, que si este peatón no hubiera sintonizado la emisora de radio en cuestión esta mañana, posiblemente no estaría hoy hablando de esto. Aunque sólo sea por quitarle un poco de naftalina a nuestra conciencia, dicho queda.

2 comentarios:

M.Paternoster dijo...

Cuantas razón tienes. Que triste todo esto y cuanta hipocresía.

El último peatón dijo...

Benvenuto a esta página, camueso.
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