miércoles, 20 de abril de 2011

Decálogo para cinéfilos despistados


Sigue habiendo mucho despistado por ahí que parece haberse empollado el manual del intelectual de almanaque, o sea, que da la impresión de elegir sus opciones de ocio o cultura más para presumir de ello que para disfrutarlo. Esto, que es respetable al fin y al cabo, se convierte en algo insoportable y repelente cuando el individuo en cuestión pretende dar lecciones, al tiempo que manifiesta alarmantes carencias de información.
Por esta razón, a menudo hablo aquí de aquellos a quienes denomino “cinéfilos vegetarianos”. Se trata de presuntos amantes del séptimo arte que renuncian a nuestra naturaleza omnívora a cambio de una dieta muy limitada, altísima en pretensiones y escasa en variedad. Por resumir, digamos que se caracterizan por renegar categóricamente del cine norteamericano y, aunque no siempre, también bastante a menudo del español (da igual el género, el autor, el argumento, los actores… les importa más el origen geográfico que el contenido; como a los xenófobos, por cierto).
A ellos especialmente va dedicado el siguiente decálogo. Por si sirve de ayuda (nunca se sabe).

  1. Las películas españolas malas no son malas por españolas, sino por malas.
  2. Las películas coreanas malas no son buenas por coreanas. Siguen siendo malas.
  3. Donde en el punto anterior se dice “coreanas”, léase igualmente turcas, francesas, búlgaras, vietnamitas, canadienses, ecuatorianas, egipcias, afganas, bielorrusas, israelíes, australianas, panameñas, indias, senegalesas, irlandesas…
  4. En contra de lo que muchos promueven, no es mejor aburrirse con una película iraní que divertirse con una norteamericana.
  5. Que nadie se esfuerce: quedarse a leer los títulos de crédito de una película japonesa no le hace a uno parecer más listo, ni más profundo, ni más intelectual.
  6. Por increíble que pueda parecer, disfrutar con el cine hecho en Estados Unidos no está tipificado en el código penal como apología del imperialismo y la guerra ilegal.
  7. Si alguien que se jacte de no ver películas norteamericanas presume a su vez de ser un gran cinéfilo, sería igual que si un vegetariano abstemio se atreviera a considerarse un gran gourmet.
  8. Efectivamente, las películas buenas europeas son mejores que las películas malas de Hollywood. Sorprendentemente, las películas buenas de Hollywood también son mejores que las películas malas europeas.
  9. Por si alguien aún no lo tiene claro, conviene recordar que Estados Unidos fue la patria cinematográfica de Orson Welles, Howard Hawks, Alfred Hitchcock, Billy Wilder, John Ford, Joseph L. Mankiewicz, Fritz Lang, John Huston, Anthony Mann, Sam Packimpah, Arthur Penn, Stanley Kubrick, Sydney Pollack, Blake Edwards o Sydney Lumet, y lo sigue siendo de otros cineastas como Woody Allen, Clint Eastwood, Martin Scorsese, los hermanos Coen, Francis Ford Coppola, Quentin Tarantino, Steven Spielberg, David Fincher, Christopher Nolan o Paul Thomas Anderson.
  10. Si a pesar de todo lo anterior, alguien sigue pensando que el buen cine es patrimonio exclusivo de nombres como Manoel de Oliveira, José Luis Guerin, Theo Angelopoulos, Abbas Kiarostami, Víctor Erice, Eliseo Subiela o Apichatpong Weerasethakul, le recomiendo que eleve una queja al Ministerio de Cultura exigiendo que cierren las salas de cine y se limite la proyección de películas a los museos y ferias de arte contemporáneo.

6 comentarios:

Palimp dijo...

¡Bravo! Cordura, por favor. Y un mínimo criterio propio... Yo incluso defiendo el derecho a que te gusten malas películas (o libros), que no todo va a ser excelencia en la vida.

Por cierto, que al leer el nombre de 'Apichatpong Weerasethakul' pensaba que era de coña, pero no.

C. Martín dijo...

Tomo NoTan de su posición y le exhorto a cambiar de lugares e incluso amigos (corrija, ande, corrija).
Me has recordado a los teoremas del Gran Libro de la Cinefilia leído y reseñado por gran parte del club de los B&B.

El último peatón dijo...

Je, je. Palimp, no te extrañe que en realidad Apichatpong sea un seudónimo y este señor viva bajo una identidad falsa proporcionada por el plan de protección de testigos del FBI o la Interpol (me consta que en algunos festivales se ha puesto precio a su cabeza...).

C. Martín, a los amigos se les consiente todo, hasta quen lo lleven a uno a ver según qué cosas... Intentaré leer el Gran Libro de la Cinefilia, que promete.

Buenas vacaciones a los dos.

L. dijo...

¿Cinefilos vegetarianos? Es el colmo. No se si es que empiezo a estar obsesionada o realmente tooodoooo el mundo acaba hablando de lo mismo. Lo vegano me persigue... socorro.
La consecuencia directa de que sea casila unica comida que me sienta bien supongo. Si no fuera porque me toca mucho las narices, seria hasta comico.
En fin Nacho, a lo que iba, como siempre me parece interesante lo que escribes. Y aprendo algunas cosillas tambien. ;) Sigue asi por favor.
Pero que sepas que si vuelves a incluir la palabra. "vegetariano " en tu blog, te mato... Y se donde encontrarte, tu mismo ( es broma)

Tgrj dijo...

Definitivamente estas obsesionada. Jaja. Nooo te conozco.

Anónimo dijo...

Antes del próximo verano habrá novedades,querido cinéfilo.
Eso es algo que puedo prometerte. Así que paciencia.


(Te recomiendo que te leas el Señor de los Anillos aunque la mitología nórdica,la filosofía y la religión,muy presentes en la obra, no sean lo tuyo.
Te aseguro que vale la pena.Dejando a un lado Hobbits,Elfos y demás criaturas fantásticas Tolkien lo bordó.
Por supuesto se trata de mi opinión personal y ya se ve que me encanta todo lo relacionado con la Tierra Media)

Un abrazo.