miércoles, 16 de junio de 2010

Michael Jackson. Controversia y fascinación

No soy precisamente un fan de Michael Jackson, y sin embargo creo que es uno de los personajes contemporáneos con más posibilidades de convertirse en materia cinematográfica interesante.
Cuento con antecedentes recientes para justificar esta paradoja. Por ejemplo, Tim Burton realizó la que es posiblemente su mejor película, Ed Wood, contando la vida y delirios de un deleznable cineasta, creador de bodrios grotescos, al cual muchos lo tienen catalogado para la posteridad como el peor director de la historia del cine.
Por otra parte, Milos Forman (que en Amadeus abordó con brillante grandilocuencia la figura de un grande entre los grandes: Mozart), es el autor de una estupenda y tal vez infravalorada biografía del cómico Andy Kauffmann (el Man on the Moon de la canción de R.E.M.), un personaje con cuyo humor no comulgo y que sin embargo logró divertirme y emocionarme al ser trasladado a la gran pantalla.
Tampoco voy a negar que en mi casa, como en todos los hogares del mundo desde hace treinta años, hay un ejemplar del álbum Thriller, y reconozco los méritos de Jackson, guste más o menos, para ser recordado como un músico de prestigio.
Pero la chicha, ya sabemos, está en otra cazuela. La del escándalo, la polémica, la depravación, la excentricidad, la provocación, la megalomanía, la temeridad…
Hablamos de un chico negro que acabó convertido en un esperpento blanco (además, literalmente blanco, blanco nuclear, como pasado por un baño de lejía), de alguien que profesó el amor a la infancia de una manera ambigua y sospechosa, de un tipo que construyó una réplica de Disneylandia en el jardín de casa, del autor del himno oficioso de las oenegés del mundo (We are the world, we are the children…, otra vez los niños, y Jackson erigido en portavoz del planeta Tierra), de un fabricante de superventas que podía contar con Scorsese o Landis para hacerle los videoclips, de un individuo tan ambicioso que, no conforme con el éxito y el dinero ganados con sus propias composiciones, jugó el órdago de adquirir los derechos de las canciones de los Beatles.
Dentro de nada se cumplirá el primer aniversario de la muerte de Michael Jackson, y a buen seguro que se avecina una avalancha de publicaciones, documentales y otros testimonios que darán continuidad a aquel apresurado y oportunista This is it, estrenado pocos días después del fallecimiento de la estrella del pop.

Uno de los primeros en rendir este esperado homenaje será Alexandro Tunnerman, que los próximos 19 y 20 de junio ofrece sendos pases de su película Michael Jackson. Controversia y fascinación en el cine Alexandra, de Barcelona.

Un personaje tan peculiar encajaría en la práctica totalidad de los géneros: comedia surrealista, tragedia, melodrama infantil, snuff movie pedófila, thriller (y perdón por el chiste fácil), terror gótico, musical, ciencia ficción, documental a secas o falso documental, que es la opción que parece haber escogido Alexandro.

Aquí os detallo la información sobre el estreno y algunas notas de producción que os ayudarán a entender mejor la naturaleza de este proyecto. Nos vemos en el cine.



Michael Jackson. Controversia y fascinación

ESTRENO: sábado 19 y domingo 20 junio, a las 12 horas
Sala 1 del cine ALEXANDRA, Rambla Catalunya, 90
Género: Ficción Documental
Duración: 135 min.
Reparto: Óscar Oliva, Sebastián Montecino, Alfonso Morales.

A partir del 25 de junio se podrá ver gratis en www.atpresenta.com

SINOPSIS DE LA HISTORIA
Conmocionados por la noticia de la muerte del rey del pop, tres estudiantes deciden elaborar un proyecto para presentarlo como trabajo final de carrera. Pretenden convencer al tribunal de la universidad para que apruebe la financiación del coste del producto audiovisual a desarrollar.


NOTAS DE PRODUCCIÓN

ANTECEDENTES: Viví la muerte de Michael Jackson con total estupefacción y absoluta sorpresa. La noticia me llegó mientras me afeitaba, como una broma, que se confirmó en cuanto encendí mi teléfono. Muchos amigos sabían de mi devoción, y me preguntaron... “¿Qué ha sido para ti?”. Respondo así: un artista que me deja sin habla. Una persona interesante a nivel humano, por toda su bondad, sencillez, sensibilidad, ingenuidad, pureza… Y a su vez un maestro, como la máxima expresión de la autodestrucción. Es la víctima de una sociedad cruel e injusta. Un alma atormentada. Un niño al que le robaron sus dibujos. Un árbol que creció torcido y, adulto, ya jamás pudo enderezarse.

Alexandro Tunnerman

1 comentario:

carlos de la parra dijo...

Bueno,aquí tenemos otro ejemplo de como alcanzar el status de leyenda llega a deformar la visión clara y real del personaje;un monstruo sagrado de éste nivel,se presta para que se mercantilice más aún el jugo de cadáver.
Michael al final nunca será apreciado en su auténtica realidad,si es que dicha realidad en algún momento existió;pues cuando un genio produce tanto dinero,los aparatos de manejo no se preocupan por atender su esquizofrenia,o su salud.
Como hemos visto con tantos otros.