viernes, 15 de enero de 2010

La comedia es algo muy serio

De lo mucho que me gustan las películas de los hermanos Coen ya hablé con motivo del estreno de No es país para viejos.
No me repetiré ahora, pues, pero sí que me gustaría añadir algo que en su día no dije y que viene muy al caso, ya que su última película, Un tipo serio, supone un ejemplo inmejorable de ello.
Me refiero a que, aparte de las muchas virtudes técnicas, creativas y narrativas que posee el cine de Joel y Ethan Coen, siempre me ha parecido que este par de genios tienen un talento especial para el dibujo de los personajes.
He utilizado el término dibujo a propósito. No he dicho perfil, ni diseño. No estoy hablando de la descripción humana y moral del personaje, de la definición de su carácter o las pautas de su comportamiento.
Empleo la palabra dibujo porque las películas made in Coen están siempre pobladas por personajes que parecen salidos de la mano del mejor dibujante de cómics. Son caricaturas perfectas pese a que sabemos que están interpretadas por personas de carne y hueso. Este acertado efecto (que casa a la perfección con el tono irónico habitual que impregna sus historias) no se consigue únicamente a través del maquillaje y la peluquería. También la forma de enfocar, de iluminar y de encuadrar influye para que podamos reconocer sin atisbo de duda el trazo de los Coen al ver un rostro humano en una pantalla de cine.
Quizá por ello se dé en su cine la paradoja de que brilla más cuando carece de estrellas. Los peculiares individuos que conforman el universo humano de este tándem fraternal resultan más creíbles y acertados cuando los actores que los encarnan son totalmente desconocidos o, como mínimo, solventes profesionales más acostumbrados a la interpretación de reparto que a los roles protagonistas (Steve Buscemi, John Turturro, Jon Polito, John Goodman, William H. Macy, M. Emmet Walsh).
En Un tipo serio los Coen se permiten un autohomenaje que corre el riesgo de desconcertar a sus recientemente incorporados fans de éxitos masivos, pero que al mismo tiempo regala un guiño de complicidad indie a sus seguidores de siempre.
Es una comedia ingeniosa y profunda, pero no es la sofisticada astracanada de Quemar después de leer ni el desternillante viaje lisérgico de El gran Lebowski.
El ritmo pausado de títulos como Sangre fácil, Barton Fink o El hombre que nunca estuvo allí predomina en este caso, y la comedia surge por acumulación de complicidad e identificación paulatina con el contexto, y no por el efecto de un gag contundente o una alocada puesta en escena.
En realidad, Un tipo serio, en términos estrictamente argumentales, es una tragedia superlativa, con la salvedad de que está contada por unos señores que saben reírse de todo, incluidos ellos mismos, sus familias, su religión y hasta la mismísima muerte.
En suma: me ha encantado. Como en sus mejores trabajos, los Coen vuelven a hacer de cada plano una viñeta perfecta, una estampa para enmarcar, una obra maestra del minimalismo bien entendido y una clase magistral de cómo aprovechar el lenguaje visual hasta el más mínimo detalle (el profesor empequeñecido ante una pizarra que muestra una fórmula matemática descomunal, la mirada recelosa del vecino al visitante coreano desde el fondo de la imagen...).
El año cinematográfico comienza de maravilla. Ya espero con ansia a mis queridos Haneke, Eastwood, Scorsese y Reitman, que están a punto de estrenar.

3 comentarios:

T.M. dijo...

Iré a verla, y como dices la imagen no tiene desperdicio, qué buena.
Saludos.

DINAMITA dijo...

Coincido contigo en la perfección de los personajes que recrean,su estilo de filmación te sumerge de una manera muy especial en las historias que cuentan. Pero esta vez,los encuentro poco ambiciosos, algo faltos de pegada,
Un saludo.

El último peatón dijo...

T.M.: Espero que te guste tanto como a mi, y si no, te devolvere el dinero...

Dinamita: Es cierto que se trata de una comedia mas intimista y menos gamberra de lo habitual en ellos, pero asimismo creo que tiene mucha miga y que, a su sutil manera, es bastante profunda y corrosiva.

Gracias por la visita.

Nota aclaratoria: No he puesto acentos porque algo falla en el sistema y me los rechaza. Si no, de que... Menudo soy yo para estas cosas.