domingo, 17 de mayo de 2009

Soñar con dinero es gratis

La ONCE tiene su cupón diario, además del Cuponazo de los viernes y uno nuevo que llaman Supercuponazo del fin de semana, o algo parecido. Asimismo, hace no mucho sacaron El combo, una especie de primitiva en modesto, pero capaz de arreglarte un puente de cuatro días o un final de mes apurado por los números rojos.
Por su parte, está la Lotería Nacional, la de toda la vida, que se juega los sábados y también los jueves, aparte de los sorteos extraordinarios como el de Navidad, El niño, o el del oro de la Cruz Roja.
Ésta posee la desventaja de que la cantidad cobrada en caso de premio es directamente proporcional a la pasta que uno se gaste en décimos o billetes, con lo cual, partiendo del hecho de que la mayoría jugamos a la lotería porque somos pobres, no aparenta ser una apuesta muy rentable.
Si algún día me toca, probablemente cambie de opinión y las vocecillas de los niños de San Ildefonso me acaben sonando a cantos de gloria celestial, pero hasta la fecha, cada vez que escucho su agudo soniquete siento como si un enano repelente me estuviera taladrando el tímpano con la letanía “Eres pobre, te jodes; Eres pobre, te jodes; Eres pobre, te jodes…”.
Por tanto, si apuntamos más alto, si lo que queremos es vivir sin jefes y sin depender de una nómina, mejor que probemos con la Primitiva, que nos da dos opciones semanales (jueves y sábado), o bien con los Euromillones del viernes, que nos tientan con cantidades colosales y obscenamente expuestas en las administraciones y puntos de venta.
A diario contamos igualmente con la Bono Loto, y donde yo vivo existe algo llamado Loto Catalunya, a lo que no me he atrevido a jugar nunca porque me da la impresión de que no mueve demasiado parné (ya que apostamos, que sea a lo grande).
Ah, me olvidaba del domingo, territorio conquistado también por el Gordo de la Primitiva, con cuantías nada desdeñables, de ésas que le permiten a uno pedir el finiquito y planear la vuelta al mundo.
Nos queda también la quiniela de fútbol, un tanto devaluada pero aún interesante si se consigue un pleno al quince, y la resucitada quiniela hípica, de la que me confieso absolutamente ignorante.
Agotadas las posibilidades mencionadas, sólo nos restaría arriesgarnos al bingo, a apostar en las carreras, a probar suerte en la ruleta, el póquer, las tragaperras o el julepe, aunque no me va demasiado el juego con mayúsculas; me puede la precaución ante el riesgo de adicción.
Pues eso. Que mañana es lunes y, qué queréis, con algo hay que consolarse.

2 comentarios:

Nomeolvides dijo...

Me encanta lo que escribes, como lo escribes y no te leo más a menudo, porque sufriré al estar tan lejos... XD Parece una declaración de amor!!! Lo que sí eres una bocanada de aire fresco, sobre todo por estos lares míos. Gracias

Anónimo dijo...

Deja de soñar con dinero y consíguelo... visita http://www.ganadinerosinvertir-tuto.blogspot.com