sábado, 9 de mayo de 2009

Pandemia apestosa

Ya sé que medio mundo anda en estos días preocupado por la gripe porcina, la nueva gripe, la gripe A o B o como queramos que termine llamándose, pero yo me detendré hoy a hablar de otro tipo de virus que no afecta al aparato respiratorio sino al sistema nervioso y —todavía peor— a la salud de nuestras mentes.
Cada día, a la hora de la comida, suelo ver el espacio “La teletulia”, que presenta Alfonso Arús en la cadena local 8tv. Mezclando la ironía, el análisis periodístico y el gusto por el entretenimiento, Arús y sus colaboradores seleccionan los contenidos más destacados (ya sea por brillantes, por cruciales, por esperpénticos o por infames) de la actualidad televisiva y los someten a un debate crítico que resulta tan interesante como ameno.
Basándose en unos criterios que comparto totalmente, los tertulianos de 8tv censuraban el otro día la actitud de la aguerrida periodista María Antonia Iglesias (un extraño caso de persona supuestamente izquierdista y liberal, que no obstante acostumbra a tratar de imponer sus ideales presuntamente progresistas a golpe de puñetazo sobre la mesa), concretamente en relación al caso del profesor Jesús Neira, quien, como seguramente todos sabréis, permaneció en coma durante varios meses como consecuencia de la agresión sufrida al intentar socorrer a una mujer que parecía estar siendo maltratada por su pareja.
La cuestión es que durante esos meses de agonía de Neira, cuando su muerte parecía inevitable, Iglesias, al igual que cualquier otro ser humano con un mínimo de corazón y conciencia solidaria, se había sumado a la legión de defensores de la causa del profesor, erigido en paladina de la lucha contra la violencia de género y autonombrado verdugo dialéctico de la tal Violeta Santander, la mujer maltratada que, sorprendentemente, se había posicionado a favor de su agresor y no de su salvador.
Pues bien, mirad por dónde, resulta que Jesús Neira consiguió despertar del coma, y a partir de aquí, como es lógico, los medios de comunicación, los políticos y las instituciones se lo empezaron a disputar. Ejerciendo su libre derecho de elección, el hombre accedió a conceder una entrevista en exclusiva a la revista ¡Hola!, por la que es de suponer que se ha embolsado un considerable pastón. Y he aquí el primer síntoma del virus.
Resulta que María Antonia Iglesias se exalta como un pitbull con hemorroides cuando menciona este asunto en un debate televisivo en el que interviene. Pone el grito en el cielo y le reprocha ahora a Neira su afán de notoriedad. Curiosa acusación, si tenemos en cuenta que proviene de una señora que ha participado (cobrando, obviamente) en entrevistas obscenamente remuneradas a personajes como Julián Muñoz o (ojo al dato) ¡la propia Violeta Santander!
Todo suena realmente raro, pero a continuación el equipo de “La teletulia” nos muestra otro corte que aclara por fin las cosas: además de la entrevista en ¡Hola!, parece ser que Neira ha aceptado dirigir un observatorio contra la violencia de género en la Comunidad de Madrid, y eso significa —ay— que le ha dicho que sí a una oferta de… sí, amigos… Esperanza Aguirre, o, lo que es lo mismo, el Partido Popular.
Aclaro, para quien no lo sepa, que María Antonia Iglesias fue directora de los servicios informativos de RTVE durante el mandato de Felipe González, y es, por consiguiente (que diría su ex jefe), acérrima enemiga ideológica de Aguirre y los suyos. Nada que objetar a este respecto, por cierto. Entiendo perfectamente la rivalidad política. Faltaría más.
De hecho, aunque jamás he votado a ningún partido, prefiero que gobierne la izquierda antes que la derecha, sin que esto signifique que decida mis relaciones sociales o valore las cualidades humanas en función de un maniqueísmo pueril basado en el partido al que vote cada cual.
Pero, según parece, Iglesias no comparte mi postura. Ella, que tanto presume de tolerante y defensora de las libertades, vierte afirmaciones como “Todo el que dice que es independiente es de derechas”, que es lo mismo que decir “Todo el que no pertenezca a mi pandilla es mi enemigo”. Un aforismo precioso, lúcido y sutil que Napoleón o Mussolini no hubieran dudado en tatuarse en el pecho si en su época los tatuajes hubieran estado tan de moda como hoy en día.
Así que, por resumir, el héroe se convierte en villano por el simple hecho de aceptar una oferta del partido político rival. Oferta que, dicho sea de paso, parece responder a un proyecto de nobles intenciones, exentas, al menos a priori, de cualquier matiz partidista. ¿O es que la prevención y erradicación de la violencia conyugal es una preocupación exclusiva de la derecha?
(Luego, María Antonia, hija mía, te extrañarás de que los jóvenes pasen cada vez más de la política y no vayan a votar.)
Pues me temo que así será, e irá aún a peor, mientras los supuestos portavoces de las ideas menos radicales demuestren actitudes tan incoherentes con los principios que deberían defender y sigan propagando el virus de la intransigencia y el mal perder, impropio de mentalidades democráticas, y el cual, aunque no sea de origen porcino, consigue otorgarle al debate político el mismo aroma hediondo de una pocilga.

9 comentarios:

Poesía Intimista dijo...

Yo estoy de acuerdo, en parte, con esta señora. Ojalá que hubiesen más profesores Neiras en nuestro mundo pero lo que no me parece "loable" es que cobre por decir que es un héroe cuando todos lo sabemos. Si hubiese donado ese dinero a las asociaciones de mujeres maltratadas, por ejemplo, que cada día hay más y las que no sabemos, hubiera quedado más héroe aún. Mª Antonia Iglesias es de izquierdas a rabiar y no me remito muy lejos, cuando en una tertulia de T.V, tuvo un enfrentamiento con Miguel Ángel Rodriguez que, como todos sabemos, es de derechas. Juzgar a las personas por su condición sexual, política o religión, es lo que no me parece justo. ¡Cómo que no votas! Como perdamos por 1 en las próximas del 7 de junio, ya sabré quien hizo novillos. ;-)
Un beset.

El veí de dalt dijo...

Cuando la veo berrear en el programa con esa cara de bulldog me doy cuenta que, mirando a unos y a otros, son los mismos perros con distinto collar. Estos supuestos debates a dos bandos que afloran tanto en los canales de TV son parodias del pressing cath ianqui: todos se pegan de mentida y nadie sale malherido. Solo la inteligencia del telespectador.

El último peatón dijo...

Encarna: En ningún momento este señor ha "cobrado por decir que es un héroe". Le han hecho una entrevista para que cuente su historia, y le han pagado por ello, lo cual no tiene nada de malo. Nunca he oído o leído que este hombre se halla autoproclamado héroe. Las etiquetas las ponen los periodistas (entre ellos, en su día, la propia Mª Antonia Iglesias). Además, manda güebos que alguien que se ha jugado literalmente la vida para ayudar a una mujer maltratada tenga ahora que dar dinero a una asociación para demostrarlo. Pedir eso, y perdóname, es pura demagogia (es más, tengo entendido que sí ha donado dinero, al menos una parte, pero podría perfectamente habérselo quedado todo; creo que si alguien se lo merece es él).
En fin, no te engañes: la ira de Iglesias viene determinada única y exclusivamente porque Neira aceptó la oferta del PP. Si se la hubiera hecho algún ayuntamiento o comunidad del PSOE me juego lo que quieras a que Mª Antonia sería ahora la presidenta del club de fans de Neira (como así fue mientras el hoimbre estuvo en coma y no pudo expresarse ni decidir libremente).
Ah, y no te precocupes por las elecciones, mujer, que ganará tu partido seguro (sea el que sea) ¿O es que has oído alguna vez a un político decir que ha perdido? Pues eso.
Besets.

Veí: Totalmente de acuerdo contigo. Son los mismos chuchos con distinto collar, además de una pandilla de comicastros haciendo un teatrillo de rivalidades artificiosamente exaltadas, y cuyo único objetivo es fomentar el forofismo ideológico entre el público. Una pena. ¡Viva el voto en blanco!

El último peatón dijo...

Fe de erratas: por supuesto, donde más arriba he escrito "Halla autoproclamado", debería poner "HAYA autoproclamado".
Ay, cómo son los domingos por la mañana...

Poesía Intimista dijo...

Si no se lo llama él, se lo llamo yo y en mayúsculas HÉROE, como muchísimas mujeres.

malditas musas dijo...

Es que esos pogramas son antidigestivos, peatón. Por lo que más quieras: apaga el televisor (me gustaría tener un control remoto cargado de balas :) )

bso!
musa

El último peatón dijo...

Musa: tranquila, que siempre suelo tener bicarbonato a mano cuando pongo la tele :)
Ahora en serio: estoy de acuerdo en que esos programas donde Iglesias y compañía se desgañitan como cotorras histéricas son atamente perjudiciales para la digestión y los nervios.
No obstante, el espacio al que yo me refiero ("La teletulia") es francamente interesante, pues hace algo que yo echo de menos más a menudo: la crítica a través de la ironía.
Besos con manzanilla.

C. Martín dijo...

Vi el resumen en el Arucitys (sí, yo también soy adicta) y no podía creer que la señora Iglesias fuera la misma persona. Nunca me cayó especialmente bien, pero la respetaba como defensora a ultranza de sus ideas. Ahora ya no, quien juega con la frágil memoria de los ciudadanos no me merece ninguna clase de consideración.
Un gran descubrimiento este Arús (a estas alturas, mías, digo). Nunca me cayó simpático, pero ahora le veo con unos razonamientos y un sentido del humor francamente fino, a la altura de sus colaboradores, especialmente D. Broc y Amela que me fascinan.

El último peatón dijo...

Pues sí. Que no piense la gente que sólo existe Monegal...

Besos.