jueves, 9 de abril de 2009

Los tres peores inventos de la Historia de la Humanidad

Revolviendo entre viejos cuadernos y papeles me he reencontrado con una encuesta casera que hice en mis años de estudiante de periodismo, y cuya premisa era elegir los tres peores inventos de la Historia de la Humanidad. Me ha sorprendido mucho volver a reparar en el resultado, y no sólo por la clasificación resultante, sino por lo singular de las sugerencias recibidas.
De entrada, no todo el mundo pareció entender el significado de la palabra “invento”. Así, en las votaciones aparecen desde elevados conceptos como la política (una de las más votadas, por cierto), la religión (otro de los favoritos del público) o el racismo (cómo no), hasta nimiedades como los secadores de manos de los lavabos públicos o la primera rebanada del pan de molde.
No les faltaba razón a estos últimos, si bien el objetivo de la encuesta iba por otros derroteros. O eso creo.
Tampoco quedaba muy claro si el calificativo “peor” se aplicaba por inútil o por nefasto, si por fracasado o por perjudicial.
De esta manera, el podio lo formaban, en orden ascendente, la televisión, las armas y el despertador.
En la victoria del despertador hay un cierto atisbo de poesía libertaria, de rebelión contra la esclavitud del trabajo, un canto al libre albedrío. No vale para nada, ya, pero es bonito pensarlo de vez en cuando.
En cuanto a la elección de la televisión como uno de los tres finalistas, sinceramente, siempre me parecerá pura pose. El televisor, como aparato, y la televisión, como medio de comunicación, son dos inventos geniales y utilísimos. Si no nos gusta la programación que emiten o si alguien los usa sólo para enriquecerse sin dar nada a cambio, la culpa no la tiene el inventor.
Lo de las armas estaría a caballo entre la pose para quedar bien de quienes eligieron la televisión y la utópica sensibilidad de quienes apostaron por denostar el despertador.
Lo que de verdad me asombra es que nadie mencionara el dinero como invento culpable de todos los males de este mundo. De hecho, el vil metal está detrás del perfeccionamiento inhumano de las armas y de la execrable justificación de su uso, y también de la degradación a la que se han visto sometidos los medios de comunicación, y no digamos ya de la necesidad de madrugar cada mañana para ganarnos el pan y sufragarnos los vicios.
Ya puestos, si yo hubiera tenido que elegir mi favorito, es decir, el peor para mí, el más inútil de todos los inventos, sin duda hubiera dicho el carnet de manipulador de alimentos.
Este carnet posee la misma utilidad que si lleváramos en el bolsillo una tarjeta con un mensaje escrito que dijera: “Recuerda lavarte las manos antes de comer”. Así de simple.
Ser manipulador reconocido no garantiza que si te restriegas los dedos por el paquete o te sacas un moco a golpe de uña antes de tocar los alimentos, éstos vayan a quedar libres de bacterias, gérmenes o porquerías diversas.
Dicho esto, ¿para qué coño sirve el carnet de marras? Ya os lo digo yo: para nada. Para lo mismo que serviría el carnet de estar contento, o el de dormir ocho horas, o el de no poner los cuernos, o el de acertar la quiniela, o el de no mojarse bajo la lluvia, o —qué se yo— el de ganar a la petanca.
Ahora que, para invento bueno, el semáforo. Si no, de qué iba a estar yo aquí, sano y salvo.

4 comentarios:

Palimp dijo...

El tema da para muchas reflexiones. Como bien apuntas, hay inventos que no son malos en si mismos, sino por el uso que se les ha dado. La televisión, coincido, es un invento fenomenal. Las armas tienen muy mala prensa, pero nadie se da cuenta de que eliminaron la supremacia del fuerte sobre el débil. Han tenido otras consecuencias malas, pero de nuevo es cuestión de uso.

Pese a todos los males que causa el dinero me parece uno de los mejores inventos de la humanidad. La prueba está en que ha existido en casi todas las culturas, y que incluso ONG's de comercio justo que intentan librarse de él lo único que hacen es acuñar monedas solidarias que siguen siendo dinero.

Me extraña que no apuntes a uno de los inventos que más muertos causa en nuestra sociedad, y cuyo uso debería estar limitado: el coche.

El último peatón dijo...

Pues estoy de acuerdo contigo.

Si no he incluido al coche en la lista es porque creo que es un caso similar al de la televisión o las armas. Lo realmente grave no es que existan pistolas o lanzas, sino que haya gente capaz de abrirte la cabeza con un martillo o rajarte las tripas con la vara de un paraguas (y a nadie se le ocurriría incluir al martillo o el paraguas entre los peores inventos por ello).
Del mismo modo, detrás de todos los inconvenientes derivados de la existencia del automóvil (ya sean los más leves, como los atascos, o los más graves, como los accidentes) está el factor humano (donde igualmente caben infinitas posibilidades, desde negligencias del fabricante hasta imprudencias del conductor).

Poesía Intimista dijo...

Hombre...El que es cochino o promiscuo, lo és siempre, aunque un carnet diga lo contrario. Y en cuanto a los inventos, creo que según el valor que le de cada persona y para qué lo utilice o no.

El último peatón dijo...

Sí, pero lo peor del carnet no es lo que dice... ¡es la foto!
Si conoces a alguien que salga bien en la foto del DNI, desconfía, porque no es de este mundo.
Bonito invento el fotomatón.