martes, 14 de abril de 2009

Letras grandes para hombres pequeños

Vamos a hacer un ejercicio de análisis periodístico a raíz de una noticia que conservo en mi galería de recortes curiosos.
El titular reza como sigue: “Un artista enano ingresa con el pene pegado a una aspiradora”.
Semejante encabezamiento provoca que uno no tenga más remedio que seguir leyendo. Bueno, al menos a mí me ocurrió.
De entrada, si lo pensamos fríamente, el suceso no es exactamente cómico (menuda putada, con perdón, que se le quede a uno el miembro atrapado de esa guisa), pero contiene un par de elementos que le otorgan ese aire, como mínimo, esperpéntico.
Os resumo el contenido de la historia.
El rocambolesco accidente se produjo en Edimburgo, mientras Daniel Blackner, conocido como “Capitán Dan, el enano demoníaco”, artista del Circo del Horror (las credenciales no tienen desperdicio, como veis), preparaba un espectáculo en el que debía atravesar el escenario con su pene dentro de un tubo de aspiradora.
El dispositivo que unía el aparato con el órgano sexual se soltó y a este individuo no se le ocurrió mejor idea que intentar repararlo con un pegamento extra fuerte. Blackner dejó secar el pegamento durante 20 segundos, en lugar de los 20 minutos recomendados. Como el pegamento aún no se había secado cuando salió al escenario, su pene, como ya sabemos, se adhirió al aparato.
El artista enano tuvo que ser llevado de urgencia a un hospital de Edimburgo, donde pudieron liberar su órgano sexual después de una hora de cirugía circense de emergencia.
Tras el embrollo, el “enano demoníaco” declaró: "Me encontré pegado a una aspiradora, sobre una silla de ruedas", y añadió: “Ha sido el momento más molesto de mi vida. Habría querido que se me tragara la tierra. Felizmente, se ocuparon de mí rápidamente y la molestia fue de corta duración”.
Lo primero que yo me pregunto es si era realmente necesario especificar en el titular que el señor es enano. Lo digo porque, en este caso, nos aporta lo mismo que si nos dijeran que era rubio, judío, remolcador de grúas o asmático.
Pero, claro, si lo que buscamos con la noticia no es informar, sino más bien estimular el cachondeo del lector, por descontado que el detalle del enanismo le da el toque grotesco indispensable.
Tampoco es que haya que ocultarlo, más aún cuando uno deduce que el excéntrico oficio con el que este hombre se gana la vida probablemente sea una consecuencia de su malformación orgánica.
Ahora bien, no veo la necesidad de incluirlo en el titular, entre otras cosas porque escribiendo simplemente que un tipo ha ingresado en un hospital con el pene pegado a una aspiradora nuestra curiosidad morbosa estaría más que ganada.
Supongo que en las escuelas y facultades de periodismo siguen explicando aquello de que “Perro muerde a hombre no es noticia, pero hombre muerde a perro sí lo es”.
A lo mejor lo que pasa ahora es que han cambiado el aforismo, y lo han adaptado a los nuevos tiempos como “Hombre tarado muerde a perro sarnoso”, o algo todavía peor.

4 comentarios:

Fogel dijo...

Don Ignacio "Peaton", saludos mios:
Me llegué hasta aqui desde el blog "32Lineas", y me quedé leyendo el comentario sobre la nota periodistica que menciona. Algo para decir: Se me ocurre que los tituladores de dichas notas saben algo que nosotros, ramplones pseudo-escritores deberiamos tener más en cuenta: "EL Gancho" que le dicen. Ese dominio de las primeras lineas a las que accede, desde afuera, para adentrarse al texto un lector cualquiera, y es que son estas donde se juega el escritor la elección de la carnada con la que intentará pescar algo, en un lago repleto de pescadores. Yo, por lo pronto, anotaré el titulo para algún futuro cuento, si se me permite el poco sutil robo "litertal"

Un buen blog el suyo. Le dejo un abrazo

Poesía Intimista dijo...

Pues para crear más "morbo" al asunto, por si éste no tenía bastante...Pero, eso ocurrió de verdad??
1 bes.

El veí de dalt dijo...

Ya veo que a ti el morbo no te va... ¡Juás!

El último peatón dijo...

Fogel: Tienes razón en lo del gancho, lo que ocurre es que, según la teoría periodística que se enseña en las universidades y escuelas, esa debería ser una práctica limitada al mundo de la publicidad, pues la información propiamente dicha debe ser objetiva y aséptica, cosa que, por supuesto, es una entelequia que nunca se cumple.
Serás siempre bienvenido a esta acera virtual.

Encarna: Ya lo creo que sucedió de verdad. Puedes comprobarlo siguiente este enlace:

http://www.elpais.com/articulo/gente/pene/pegado/aspiradora/elpepugen/20070822elpepuage_4/Tes

Veí: Fíjate si soy morboso, que si tuviera mascota la llamaría Belén Esteban.

Abrazos a todos.