martes, 4 de noviembre de 2008

Coñazeision

Entre nosotros: ¿de verdad os interesan un carajo las condenadas elecciones norteamericanas? Estoy hasta el gorro de las verbenas preelectorales de Obama y McCain, de los sondeos por Estados, de las estadísticas churriguerescas, de los recuentos dudosos, del supermartes, de la señora Palin y la señora de Clinton, de Colin Powell, de Joe el fontanero, de Bush y de todos los corresponsales de prensa que se corren de gusto porque van a pasar una noche en Washington, como si hacer la cobertura rutinaria del escrutinio les fuera a poner en bandeja su Watergate personal o les convirtiera automáticamente en aspirantes a eso que ganan los periodistas de las películas, o sea, el Pulitzer.
Estoy harto de que todo el mundo quiera aparentar que le va la vida en ello, de que se apunten al carro informativo hasta los frívolos y los carroñeros, de que dé igual si el programa lo presenta Matías Prats o María Teresa Campos, de que no importe si la columna la firma Julio Anguita o Elvira Lindo... hasta los mismísimos cataplines de que esa veleidosa imposición temática que tendemos a llamar “actualidad” se haya convertido en un monográfico sobre la conquista de la Casa Blanca. ¡Qué coñazo, por favor!
Venga, ahora decidme que soy un ignorante por no darme cuenta de que el gobierno de los Estados Unidos es en realidad el de todos, que su política internacional decide el orden mundial, que la salud de la economía del planeta depende de si Wall Street se resfría, que sí, que vale, que dependemos de ellos hasta para elegir la talla de los gayumbos... tranquilos, que eso ya lo sé.
Pero, insisto, ¿de verdad os interesa tragaros todo el proceso informativo relativo a las listas, las urnas, los recuentos, las encuestas, las inefables “primeras impresiones” de analistas políticos y supuestos especialistas en la materia, las consignas acérrimas de los respectivos votantes, la parafernalia repetitiva que montan los medios de comunicación, obligados a llenar cientos de páginas y horas de emisión con cuatro fotos, un par de vídeos y nueve o diez imágenes de archivo que están más vistas que el culo de Boris Izaguirre?
Conmigo no contéis, porque ni siquiera me interesa el rollo que se monta cuando hay elecciones aquí. Me conformo con saber que la democracia sigue en vigor y que el partido que gobierna es el que se ha elegido mayoritariamente en las urnas. Con eso me va bastando, por el momento.

6 comentarios:

Musa Rella dijo...

no puedo evitar pensar que EEUU sin un monstruo sería mejor para todo el planeta

;)
bss

El último peatón dijo...

Bueno, el tal Obama, al menos, aparenta ser menos "monstruoso" que su rival...
Pero, de verdad, me conformo con que de momento pase el tsunami periodístico sobre las elecciones. ¡Qué empacho!

Besos apolíticos.

El veí de dalt dijo...

¡Es que cuando los periodistas cogen el filón, no lo sueltan! Veremos ahora si realmente cambia nada. Lo dudo. A parte del maquillaje.

El último peatón dijo...

Pues sí. Como le oí decir a alguien ayer: lo que va a cambiar es que el que hará de presidente en las películas ya no será Harrison Ford, sino Denzel Washington.

Cristina dijo...

Lo mejor de las elecciones americanas es que se han acabado !!!

El último peatón dijo...

Qué verdad tan grande.
¡Cristina for president!