domingo, 21 de octubre de 2007

Safari ortográfico

Si hay un medio idóneo para hablar de lo que os contaré hoy, sin duda es éste, Internet, el principal artífice y sufridor a la vez del empobrecimiento lingüístico de nuestra escritura.
Será por el dominio imperial de las lenguas anglosajonas, será porque el castellano internauta está frecuentemente intoxicado por el mestizaje latino y el Spanglish, será porque casi nadie lee libros, ni escribe cartas, y toda la gramática cotidiana se reduce a la aberración reduccionista del SMS… Será por todo esto o por cualquier otra causa que se nos escape, pero cada vez que uno se aviene a practicar el moderno ejercicio de la navegación virtual ha de mentalizarse para no desesperar ante lamentables herejías ortográficas y deprimentes atrocidades lingüísticas.
Es una pena que leer un simple artículo o un vulgar anuncio en Internet sea hoy por hoy una tarea digna de hermenéuticos o cabalistas, producto de un empleo tan desaprensivo y estúpidamente pasota del idioma que, en lugar de mutar en un futuro esperanto global, lo que acabará provocando es una legión masiva de ágrafos cibernéticos.
Así que no hace falta que os diga que he saludado con especial júbilo el descubrimiento de una iniciativa puesta en marcha por la Unión de Correctores, una asociación de profesionales de la corrección de textos que agrupa a correctores de estilo, correctores de pruebas y asesores lingüísticos que ejercen este oficio profesionalmente.
Dicha entidad ha convocado un singular concurso fotográfico que invita a los participantes a denunciar las erratas, las faltas de ortografía o los problemas de puntuación que abundan en carteles, tablones de anuncios, monumentos, vallas publicitarias o lugares públicos, retratándolos con su cámara a modo de safari fotográfico lingüístico.
Asimismo, el próximo sábado, 27 de octubre, se celebrará el día de los correctores de textos, que debía de ser la única asociación, comunidad o congregación que no tuviera ya su fecha conmemorativa designada (si existe hasta el Día del Orgullo Friqui, qué menos, ¿no?).
Puesto que es un tema que me interesa y preocupa, os animo desde esta humilde acera virtual a que participéis en la excéntrica partida de caza en busca del gazapo organizada por la UniCo.
El plazo sigue abierto hasta mañana lunes, así que aún estáis a tiempo. Es tan fácil como enviar una fotografía en la que se aprecie el gazapo, la falta o el error a la dirección de correo electrónico
comunicacion@uniondecorrectores.org
Aclaro que se admitirán ejemplos de erratas en todos los idiomas del Estado, y no sólo en castellano.
Según consta en las bases, los participantes deberán especificar en el e-mail su nombre, la dirección electrónica de contacto, el lugar exacto donde se tomó la fotografía y la fecha.
Por mi parte, también os pediría (casi os rogaría, y de rodillas, si hace falta) a todos los amigos que visitáis esta página y que también poseéis vuestro propio blog o sitio web, que, como mínimo, cuidéis los detalles más elementales en materia ortográfica o gramatical.
No se me ocurriría nunca meterme en cuestiones de estilo o retórica, que son potestad de cada autor, pero reconoceréis que no cuesta nada colocar los signos de interrogación y admiración TAMBIÉN al principio de cada frase (nuestro idioma así lo determina), o acordarnos de escribir los nombres propios con la inicial en mayúscula, o, por poner un último ejemplo, no usar la letra K como si fuera un comodín para ahorrarnos escribir una U después de la Q.
Cuando yo estudiaba, podían suspenderte un examen por exceso de faltas de ortografía. Me imagino que lo que pasará ahora es que los maestros tendrán que agenciarse un diccionario de abreviaturas telefónicas o el libro de estilo del celebérrimo Messenger para entender lo que escriben sus alumnos.
Ay, qué mayor me estoy haciendo...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola último peaton.
Muy interesante el artículo.
http://www.uniondecorrectores.org/Mambo/

El último peatón dijo...

Gracias, amigo.
Seguiré intentando ser un digno usuario de este tesoro tan frecuentemente maltratado que es nuestro idioma.